Psicodiagnóstico

Niños, adolescentes y adultos

Niños

Este tipo de evaluación se sugiere cuando se detectan en el niño conductas, actitudes o estados de ánimo que no corresponden a lo esperado para su edad, ni para su nivel de desarrollo Psicológico o bien cuando dichas conductas afectan considerablemente su desempeño o interacción en el ámbito social, familiar o académico.

En el Psicodiagnóstico se hace una exploración a fondo de la fuente del conflicto, autoestima, seguridad, relaciones interpersonales habilidades sociales, relaciones con sus figuras parentales y con los hermanos.

Miedos, frustraciones, mecanismos de defensa, síntomas de ansiedad, depresión y cualquier otra área que nos ayude a entender las manifestaciones que está presentando.

Adolescentes

Este tipo de diagnóstico se sugiere cuando se detectan en el adolescente conductas, actitudes o estados de ánimo que afectan su desenvolvimiento en el ámbito social, familiar o escolar, o bien cuando se detectan algunas conductas como ansiedad, preocupación irritablidad, distractibilidad, síntomas depresivos, agresividad, oposicionismo y cambios bruscos en su estado de ánimo entre otras cosas.

Es importante diferenciar si el comportamiento del joven obedece a los cambios normales de esta etapa o es una alteración en el desarrollo de su personalidad.

En el Psicodiagnóstico se hace una exploración minuciosa de la fuente del conflicto, su autoestima, seguridad, como son las relaciones interpersonales, miedos, frustraciones, identidad y mecanismos de defensa.

Adultos

La vida adulta es un reflejo de nuestras experiencias en la niñez, está cimentada sobre los pilares de la infancia, si no se tuvo la oportunidad en etapas anteriores de trabajar con las emociones, sentimientos, frustraciones, sufrimientos y conductas que nos caracterizan a cada uno, puede ser el momento de hacerlo.

La evaluación que se realiza es mediante una entrevista, una historia clínica y dependiendo del caso, una línea de base que es un electroencefalograma computarizado, que nos da los voltajes de las ondas cerebrales en distintas áreas y el cual nos arroja datos importantes de trastornos como ansiedad, depresión, atención, impulsivídad, agresión entre otras conductas.