
La nutrición es el estudio de la relación entre alimentos y los líquidos en la salud y la enfermedad, especialmente en la determinación de una dieta óptima.
La alimentación y nutrición no son sinónimos, ya que la nutrición hace referencia a los nutrientes que componen los alimentos y comprende un conjunto de fenómenos involuntarios que suceden tras la ingestión de alimentos.
La alimentación comprende un conjunto de actos voluntarios y conscientes que van dirigidos a la elección, preparación e ingestión de alimentos. Estos determinan los hábitos dietéticos y estilos de vida.
De todos es sabido el dicho de que una persona es lo que come. Existen múltiples enfermedades relacionadas con una nutrición inadecuada, ya sea por exceso o deficiencia:
Arteriosclerosis, Diabetes, Hipertensión cardiaca, Obesidad, Desnutrición, Bulimia, Anorexia, Depresión, Cáncer, entre otras
Hablando de nutrición y salud mental
Tu salud mental siempre funciona en base a lo que comes.
Una alimentación carente de nutrientes esenciales o una dieta que contenga muchos ingredientes de poca calidad (como en las dietas «fast food»), tendrá necesariamente consecuencias en la función cerebral y en el comportamiento.
¿Has observado?: cuando estas hambriento te sientes irritable, decaído o con dolor de cabeza. Después de una comida abundante te sientes relajado; a veces tan relajado que incluso sientes sueño o una profunda flojera. De la misma forma, si estas somnoliento, una taza de café o un bocadillo ligero puede ponerte más alerta.
Ve nuestra entrevista del 14 de Diciembre de 2012, con el Periodista Eddy Warman en su programa de radio:
El cerebro: Un órgano muy demandante.
Tan solo en estado de reposo, nuestro cerebro requiere de casi el 30% de la energía que consumimos en forma de alimentos. El simple hecho de «brincarse» el desayuno, ya implica un severo daño a las funciones del sistema nervioso y al cerebro.
En los niños en etapas escolares que no toman desayuno antes de las clases se observan importantes descensos en las funciones verbales, la habilidad y rapidez para resolver problemas y la motivación para realizar actividades físicas.
Durante los primeros dos años de vida, el cerebro humano duplica prácticamente su tamaño. Y para la etapa de los 10 años de edad, la conexiones neuronales llegan incluso a superar las de un adulto.
En caso de malnutrición infantil, los daños a las funciones cerebrales pueden ser tan graves que incluso pueden afectarse las funciones cognitivas de forma permanente.
Pero para los jóvenes y adultos no es muy diferente: El cerebro necesita una cantidad importante de agua simple diaria para funcionar adecuadamente (al menos 2 litros diarios). Si a esto sumamos la falta de nutrientes adecuados en calidad y cantidad, facilitamos el terreno para la descompensación bioquímica. Estudios científicos demuestran que la combinación de pobreza nutricional con estrés emocional y a veces factores hereditarios, propician mayor incidencia de desordenes de conducta como violencia, hiperactividad, depresión, migrañas, ansiedad o pérdida de la memoria.
Por ello, las modificaciones positivas que hagamos a la alimentación diaria podrá mejorar tanto la química como la función del sistema nervioso y cerebral.
Así como un automóvil requiere gasolina, aceite, agua, etc., nuestro cerebro requiere glucosa, vitaminas, minerales y otros químicos esenciales para su buen funcionamiento.
¿Cómo sanar?: Dietas Terapéuticas.
Para tratar una enfermedad o sea un desequilibrio metabólico, necesitamos una terapia nutricional adaptada a cada individuo, pues las dosis y nutrientes adecuados varían.
En los casos de Depresión, Trastorno por Déficit de Atención, Adicciones, Depresión y otros diagnósticos relacionados con la salud de la química cerebral, los tratamientos nutricionales consisten en una recomendación individualizada de alimentos y probablemente una suplementación para compensar las demandas de vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas o ácidos grasos esenciales.
Los efectos con un paciente que modifica su alimentación, llegan a ser tan sorprendentes, que muchos médicos reducen de manera notables los fármacos. Además, el efecto secundario (no esperado), es una disminución de peso en grasa, rejuvenecimiento y mejor digestión.

Una alimentación adecuada a mejorar nuestra salud de forma impresionante y potenciar el efecto de los suplementos nutricionales. Las dietas dirigidas a corregir un desequilibrio metabólico y mejorar nuestro estado de salud se denominan dietas terapéuticas.
Estas dietas pueden estar dirigidas a desintoxicar el organismo, a alcalinizar los tejidos, a equilibrar los niveles de glucosa en la sangre, a mejorar la circulación sanguínea, a tratar una infección con cándida o a mejorar los niveles de energía en general. Una dieta terapéutica elimina los elementos de la dieta que dificultan el proceso de curación.
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